Una joya moderna: elegante, adictiva y con alma propia.
Prodigy es sofisticación embotellada. Tiene una salida fresca y brillante, pero rápidamente revela una profundidad cálida, especiada y ligeramente dulce que lo hace magnético.
Es de esos perfumes que se sienten limpios pero complejos, suaves pero con carácter. Perfecto para alguien que busca algo versátil, refinado y con un aura de misterio.
De los más elegantes de mi colección. Siempre que lo uso, siento que estoy en control… pero con estilo.